domingo, 27 de diciembre de 2009

N#1

Explicar el dolor que se lleva adentro
es como tratar de describir
una gama de colores nunca vista
Por los ojos de un ciego.

Llenar el vacío con promesas absurdas de un futuro mejor
solo es engañarse a si mismo
para calmar el remolino de sentimientos que se tiene adentro.

Con tanto sentir no se siente nada.
un dolor en el pecho
es lo único que me hace saber
o me hace notar que una vez hubo allí un corazón,
que ahora es como un hoyo negro que se traga todo lo que en el entra.

Aprendí durante toda mi vida,
que querer no es suficiente,
que desear algo tampoco lo es,
que imaginar ser feliz no es suficiente para serlo.
Aprendí a llenar el vacío con gustos materiales,
Aprendí a querer a la vida solo como el medio para obtener lo que deseo.
Aprendí a sentirme querida al abrir las piernas.

Aunque es totalmente desconocido para mi
el hecho de sentirme amada,
solo saber que comparto la cama con alguien
me llena mas que el aspecto sexual.
Buscar fatigosamente el amor
en los besos de un hombre o una mujer
es una tarea que simplemente me canso.
Y ahora solo quiero por obligación.

Me obligo a querer, me obligo a aferrarme
a todo solo con la tonta y estúpida idea
de que algún día lograre lo planeado,
me aferro a lo mas mínimo de la vida,
porque Aprendí que aferrarme a algo mayor,
es solo un sueño menos real que el volar sobre las nubes.

Valorar no es para mi un sentimiento sincero,
puedo valorar un libro tanto como a una persona,
y aun así no sentir nada por ninguno,
o querer mas al libro que a la persona,
solo por el hecho de que se que el libro no me mentira,
ni contara mis secretos.
Solo porque un libro es callado y tal vez, un mejor amigo.

Aprendí que abrirme de piernas es sentirme querida,
que las manos de un hombre en esos momentos
por mas ásperas que sean no lastimaran mi cuerpo.
Aprendí que la voz dulce de una mujer en la intimidad
lsstima mas que cien mil puñaladas en la espalda.
Y que cada beso es una traición a mi sexo.

Aprendí que ciertas cosas están para adorar,
otras tantas para amar,
algunas para recordar, y otras,
como yo para utilizar.
Y al final de todo...
Luego de tanto dolor...
Aprendí que la única manera
de hacerme querer es dejarme utilizar.

No quiero un amor falso,
tampoco necesito uno verdadero...
Con mentiras crecí en este mundo...
Y con mentiras debo aprender a vivir.

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